PAZ EN LA TORMENTA

Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; Yo Soy, no temáis! Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Mateo 14:27-30

Desde niña escuchaba la historia de Pedro cuando por minutos caminó sobre el agua, y me maravillaba de tal suceso. Y muchos han interpretado este acto de Pedro para dejarnos grandes enseñanzas sobre la valentía, la fe y el amor de Jesús. En tiempo de dificultad, de incertidumbre, de temor no hay nada mejor que Jesús venga a nuestro rescate. Pero lo asombroso de este pasaje no es que Jesús haya salvado a Pedro de ahogarse. Ya que Pedro estaba capacitado para enfrentarse a tormentas e incluso a nadar si caía al mar, porque era pescador, todos los pescadores son ingenieros del mar y saben nadar, un pescador que no sepa nadar seria como un arquitecto que no sepa hacer un plano para la construcción de una casa, es ilógico.

La lección es que podemos ser expertos en salir de los problemas haciendo uso de nuestras habilidades, capacidades, experiencias e inteligencia. Pero el secreto está cuando Pedro se está hundiendo y lo primero que exclama es ¡Señor, Sálvame!, cosas sobrenaturales ocurren cuando acudimos a Jesús en medio de los problemas que enfrentamos, cuando lo buscamos primero a Él, El viene directo a nuestra circunstancia, nos rescata pero sobre todo nos toma de la mano.

Que el Señor te bendiga y cuide de ti, esté contigo en tu entrada y tu salida, en tu trabajo y en la calle, que supla todas tus necesidades y sane tus dolencias. Que Su Paz sea en ti y sobre ti.

       En su AMOR,
Leslie Moscoso Gámez
Vicepresidenta
lgmg@tiemposdelreino.org
Cuando creemos que Dios puede cumplir nuestra petición y nuestros deseos y lo declaramos con nuestra boca se produce una reacción, un efecto en los cielos, y como es de esperar, nuestro adversario el diablo y los demonios quieren impedir que lo que hemos pedido baje a nosotros, de lo espiritual a lo natural; así como Daniel, pidió, llegó al punto de desesperarse y en ese punto Gabriel se le apareció y le dijo que desde el momento en que pidió le fue contestado, pero un principado se oponía; de la misma manera cuando tú pides, Dios te responde, pero hay quien se opone. En estos últimos días mi familia y yo hemos estado declarando y reclamando una Palabra que Dios nos dio, y hoy el enemigo se levanto en contra de nosotros de una forma muy fuerte, pero no me atemoriza (bueno, al principio si, pero hay que tomar una decisión, o tomas tú el control o lo toma el diablo) porque si Dios lo dijo así es. El diablo y todos los suyos harán todo lo que puedan para impedir que te sea entregado tu pedido, pero recuerden: escrito está "Yo he vencido al mundo". 
No te desimanes ni tengas miedo, porque le estas mandando el mensaje al cielo (Dios) que ya no te importa y que cancelas lo que antes le pediste y te estás metiendo autogol, le estas dando la victoria al enemigo. Yo y mi familia seguiremos confiando enteramente que las promesas de Dios solo son "si y amén". Dios no defrauda a los que le creen, créanmelo.


CUANDO PIDES DIOS RESPONDE, PERO HAY QUIEN SE OPONE

Cuando creemos que Dios puede cumplir nuestra petición y nuestros deseos y lo declaramos con nuestra boca se produce una reacción, un efecto en los cielos, y como es de esperar, nuestro adversario el diablo y los demonios quieren impedir que lo que hemos pedido baje a nosotros, de lo espiritual a lo natural; así como Daniel, pidió, llegó al punto de desesperarse y en ese punto Gabriel se le apareció y le dijo que desde el momento en que pidió le fue contestado, pero un principado se oponía; de la misma manera cuando tú pides, Dios te responde, pero hay quien se opone.

En estos últimos días mi familia y yo hemos estado declarando y reclamando una Palabra que Dios nos dio, y hoy el enemigo se levanto en contra de nosotros de una forma muy fuerte, pero no me atemoriza (bueno, al principio si, pero hay que tomar una decisión, o tomas tú el control o lo toma el diablo) porque si Dios lo dijo así es. El diablo y todos los suyos harán todo lo que puedan para impedir que te sea entregado tu pedido, pero recuerden: escrito está "Yo he vencido al mundo". No te desimanes ni tengas miedo, porque le estas mandando el mensaje al cielo (Dios) que ya no te importa y que cancelas lo que antes le pediste y te estás metiendo autogol, le estas dando la victoria al enemigo. Yo y mi familia seguiremos confiando enteramente que las promesas de Dios solo son "si y amén". Dios no defrauda a los que le creen, créanmelo. Y aprovecho para agradecerles a todos mis amigos y hermanos, colegas y a toda la membrecía, por su apoyo y oración. ¡Que el Señor les continué bendiciendo!

Aunque esta nota la redacté hace casi ya seis años, sigue teniendo el mismo poder que en su oportunidad.

En su AMOR, Jonnathan E. Sis Carrillo



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